TOMO VIII

Martes 29 de octubre de 1984   Mañana tengo examen de cálculo, he pasado estudiando toda la tarde y no sé ni madres.   Hoy me pasó algo en la escuela que no sé que pensar, pero creo que no debió haberme pasado. Todos los martes, tengo clase de religión con un padre gordito, moreno, barbón y agradable, al cual ya había conocido en la Academia Moderna pero que él no sé acuerda de mí. Hizo que escribiéramos en un papel una pregunta que nos interesara y que lo pasáramos sin nuestro nombre. El primer papel que tomo el mío, la pregunta era ¿Cómo o en que casos, la iglesia anula el matrimonio y cuando Dios? El padre la contestó, y no sé como salió el tema pero se empezó a hablar de la familia, yo, levanté la mano: -      Pues yo pienso, que las nuevas generaciones, van a ser un poco más consientes a cerca de su labor como padres, sobre todo aquellas personas o las cuales sus padres se han separado, porque como hijos saben lo que se sufre y van a tratar por todos los medios, de no separarse. Liz, una niña del salón que es increíble, sabe de todo, habla de cualquier tema con una gran felicidad y además de todo esto es muy sencilla y muy buena gente, creo que he llegado a apreciarla y admirarla de lejos con sólo escucharla hablar y con sólo saludarla en las mañanas. -      Pues yo creo que no es tanto drama.  Mis papas se separaron hace muchos años y yo los veo a ambos y no me importa que uno esté en un lugar y otro en otro. Tienes que aceptar las cosas como son, yo he logrado aceptar hasta a sus esposos y creo que todo es así mejor, ya que ellos son felicites y yo lo soy también al saberlos felices. Pensé cuan diferente era su caso del mío y me dio envidia, sus padres la compartían, a mi y a mis hermanos no, su divorcio había sido hace muchos años, yo llevo menos de 2, ella veía a su papá y a su mamá, yo a mi papá hace mucho que no lo veo. Pensé en mis hermanos, en papá, en mamá, en mi casa de Copilco en… -      Bueno, es que depende del caso. Mis papas se separaron hace 2 años y yo soy la mayor de 4 como  que te sientes responsable de tus demás hermanos y a veces no entiendes muchas cosas y el pensar que vas a crecer y que tus propios hermanos van a ser para tí, unos extraños, eso duele. Lo que dijo el padre después, no lo escuché, los ojos se me llenaron de lágrimas, bajé la cabeza, puse mi mano en la frente y por más que lo intenté, no pude evitar llorar de nuevo. Desde atrás oí “chu” como me dice Adriana, tocaron el timbre para salir y en un segundo Marcela y Adriana estaban encima de mí. -      Chu ya no llores, hemos hablado tanto de esto. -      Mi papá es un desgraciado, si tratara de unirnos, pero no lo hace, mis hermanos tiene que hablar y salir a escondidas de él para vernos. No es justo. -      Ya cálmate -      O.K. ya esta todo bien, vámonos. Me tranquilice y al salir del salón, el padre me detuvo y me pregunto si quisiera hablar con él, por que él si quería hablar conmigo, le dije que si y en un papel escribí: “Gerardo Madrigal 5 94 57 00   Seminario Menor”   Pensé después muchas cosas, pero ya no quería pensar, ni quiero. Pensé que quizá no me conociera a mi misma ¿Por qué quiero aparentar con la gente, que no me pasa nada? ¿Qué sé reírme de mis problemas y solucionarlos? ¿Por qué siento en momentos que todo esta bien? ¿Y por qué de repente todo se me desmorona? ¿Por qué  me río de mis problemas cuando por dentro estoy llorando? ¿Por qué  no puedo darle menos importancia a esto como se la doy a cualquier otro problema? ¿Por qué lo considero como lo peor que me ha pasado en la vida? ¿Por qué no lo he podido superar? ¿Por qué siempre lo llevo en la mente, aunque creo que ya lo olvidé? ¿Por qué? ¿Qué pasa dentro de mi? ¿No quiero aceptarlo? ¡No sé! Pero por lo menos ya tengo alguien con quien pedo hablar y lo voy hacer, quiero que alguien me conteste estas preguntas ¡Oh Dios, si estuviera mi tío Pancho aquí, sólo él me entendería, sólo él. Voy a hablar con este padre; Marcela dice que me servirá y yo necesito hablar con alguien