TOMO VIII

Domingo 25 de noviembre de 1984

 

 

He tenido unos días…

 

         Estoy deprimida, pero muy deprimida, todo se me ha juntado, quiero huir, quiero llorar, gritar, correr, quiero estar sola para poder pensar en todo y darle solución a cada  problema, para definir mis pensamientos y mis sentimientos hacía cada persona de las que me rodean o hacía cada situación, quiero estar tranquila de nuevo, llegar a mis conclusiones, porque ahorita  no sé ni lo que quiero, ni lo que siento, no está en mi mente nada ordenada, pienso dos o más cosas sobre un mismo tema o sobre alguna persona determinada, siento que quiero volar, irme lo más lejos posible de mi casa y de todo lo que me rodea, no quiero estar aquí y quizá en ningún lugar. Me siento triste y no encuentro el por qué, porque es todo en conjunto; es mi casa, mi papá, mis amigos, la escuela, yo misma, es todo, todo que no está en línea, sólo revuelto dentro de mí y lo único que tengo que hacer es tranquilizarme y esperar a que lleguen las vacaciones de diciembre o irme a Veracruz quizá, si es que me deja mamá, y allá pensar y pensar para llegar a estar más tranquila y ¡Ya! ¿Que fácil no? ¡No! Cuesta trabajo, pero se logra, siempre se logra.

         Ahora quiero dormir, ya no quiero seguir pensando en esto, que mañana tengo que levantarme y seguir y pasado mañana también y de aquí hasta esas vacaciones.